El poker es uno de los juegos que más variantes admite, y una de las más interesantes que podemos encontrar en la actualidad aunque no tan popular como el Omaha o el Texas Hold’em, es sin duda la modalidad de Pai Gow Poker. Esta versión esta basada en un antiguo juego de cartas chino llamado Pai Gow, que ha sido adaptado al poker tradicional para lograr una experiencia de juego única. Si bien en un principio puede parecer complicado, una vez hayamos aprendido las reglas podremos apostar perfectamente en esta modalidad.
Las bases del Pai Gow Poker establecen que se debe repartir siete cartas a cada jugador, que serán divididas en dos manos, una de cinco y una de dos. En la división de la mano, el objetivo del jugador de poker será alcanzar la mejor mano de cinco cartas en comparación con la mano de dos cartas, y luego se procede al enfrentamiento con la banca, esta función la puede cumplir el dealer del casino o cualquier otro jugador de la mesa.
Si ambas manos del jugador vencen a la banca de 5 y 2 correspondientes manos de cartas, el jugador de poker gana. No obstante, cuando las dos manos son iguales en Pai Gow Poker se estipula que la eliminatoria vaya a la banca, lo cual no es común con la mano de cinco, pero puede suceder muy a menudo con la de dos cartas. Si ambos ganan, la ronda es un empate y el jugador recupera su apuesta de poker inicial, y si el jugador pierde, la banca gana todas las apuestas realizadas.

